Dios y sus Leyes

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¨Dios es una esencia viviente, una Inteligencia Cósmica que sobrepasa los limites de lo que la mente humana puede concebir; su manifestación es a través de las leyes universales que trabajan de manera impersonal en el conjunto de la creación, a las cuales se les denomina El Cósmico. Siendo Dios de tal naturaleza, podemos afirmar que si el hombre trabaja en concordancia con estas leyes, conocerá la Paz profunda, la Felicidad el Amor y la salud ¨.

El ser humano en su proceso evolutivo, debe conservar la aspiración de una vida de mayor comprensión con respecto a las leyes inmutables que rigen el universo. Para ello, tendrá que orientar sus esfuerzos hacia la fusión con la Consciencia Cósmica, que le dará la posibilidad, de obtener una iluminación gradual en todas las fases de su Ser, y un entendimiento mayor del lugar que ocupa en el universo. El misticismo es la vía perfecta para emprender este viaje inspirador, que nos conduce hacia el conocimiento de nosotros mismos. Es en este sendero, donde se encuentra el suficiente conocimiento para vivir en concordancia con estas leyes.

Desde los albores de la civilización, el hombre ha buscando siempre conocer a Dios, y ha intentado explicarle a través de muchas teorías y corrientes filosóficas. Es importante reconocer que aun los seres humanos, se encuentran en un estado evolutivo que no les permite a la mayoría, penetrar en el camino que unos pocos saben valorar y entender con relación al verdadero conocimiento de El. Los místicos han sido los que han llegado muy lejos en este conocimiento, ya que se esmeran en sentir la presencia de El a partir de la armonización interna y la debida aplicación de las leyes cósmicas. Ellos están convencidos que es un alma viviente, una inteligencia divina que ha ordenado todo de acuerdo a sus propias leyes. Solo el que se encuentra en este camino, es capaz de sentir el éxtasis que produce esta grandiosa experiencia.
Aunque la manera de buscarlo y de concebirlo en la mayoría de las personas sea diferente, no deja de expresarse como algo invisible y misterioso. Y que se puede advertir en nuestra existencia como una fuerza constructiva que gravita en lo mas profundo de nuestro ser.

Son muchos los seres humanos que exteriorizan la existencia de Dios en un lugar fuera de ellos mismos. Sin embargo, independientemente de que piensen así, El estará siempre dentro de cada uno. Esa fuente cósmica, reside desde siempre en lo más profundo de si mismos. Las personas que se resignan a aceptar esto, es porque se fían más de sus sentidos físicos que de sus facultades internas, que son las que nos permitirán contactarnos con la realidad divina.

Todo en el universo es en base a normas, principios y teorías que juntas conforman lo que llamamos leyes cósmicas. Saber que existen, no nos da la facultad de ponerlas a nuestro servicio. Hay que conocerlas y comprender cual es su razón de ser, como actúan en el universo y como nos afectan directa e indirectamente.

Todas las personas de algún modo, desean obtener una vida mejor, una existencia saludable, cargada de alegría, éxito y felicidad. No obstante, llegaremos a tener, ser y hacer realidad todo ello, si encaminamos nuestros pasos hacia la introspección. Por el sendero del misticismo, nos estaremos preparando para armonizarnos gradualmente con las leyes que rigen la naturaleza. Se necesita trabajo, constancia y aplicación en todo lo que emprendamos, ya que todo en la vida se funda en el esfuerzo; aun mas para alcanzar la maestría de la vida.

Como rosacruces, consciente o inconscientemente lo que buscamos en esencia, es la maestría de la vida. O sea, el conocimiento y manejo de las leyes y principios tanto visibles como invisibles del universo. En muchas tradiciones se afirma que Dios es incognoscible por nuestras facultades objetivas. No veremos a Dios con nuestros ojos físicos, pero si podemos sentirle en nuestro interior y advertirle en nuestra vida, a partir del conocimiento de las innumerables y perfectas leyes universales. El se manifiesta en el conjunto de la creación de esta forma. Como dijo un iniciado: la fuente de todo conocimiento es el mismo universo, que también es el espejo desde donde Dios observa su propio reflejo. Las leyes cósmicas están inscritas en el universo; entonces conocerlas es acercarnos cada vez más a Dios.

Se ha escuchado y leído en muchos textos, de que si queremos contemplar a Dios, lo haremos al observar un amanecer, un atardecer; al ver detenidamente una flor, un paisaje, las montañas, los arboles, el arcoíris, la lluvia, el mar, las estrellas, etc. Es decir, todo lo que somos capaces de ver. Pero no solo esto, también esta lo que no miramos pero que se manifiesta, como lo es por ejemplo, la fuerza de gravedad y el magnetismo de un imán. En otras palabras, el aparente vacio también es parte de El.

La mayoría de las leyes cósmicas están ocultas a nuestra interpretación objetiva, y el hecho de que no las veamos, no confirma que no existan. Por analogía, el aire que respiramos somos incapaces de verlo de donde viene y a donde va, solo sabemos que es primordial para el sostenimiento de la vida. Sin embargo, esto no quiere decir que no tenga existencia alguna. Entonces, es indispensable comprender que todo esta correlacionado tanto en lo finito como en lo infinito, y que esa unión se debe a la manifestación de Dios que forma parte del todo coherente. Lo visible y lo invisible. Esta es la razón por la que la mayoría de seres humanos al percatarse de que Dios es una esencia universal, y que actúa de acuerdo a sus leyes, tratara de direccionar su vida hacia el conocimiento de si mismo, para conocer los misterios de la existencia y del propio universo. Solo conociendo verdaderamente las leyes cósmicas y viviendo en concordancia con ellas, es como lograremos vivir en Paz con nosotros mismos y con los demás. Porque nos convenceremos que solo hay paz si desde nuestro interior la inspiramos. Solo habrá Felicidad si tratamos de vivir en paz y armonía con nosotros mismos, con nuestro entorno y con los demás. Y solo habrá Amor si tenemos el deseo intrínseco de manifestarlo a todos y a todo cuanto existe.

Son muchos los beneficios y las bendiciones que se obtienen al emprender este viaje tan único y hermoso por el sendero del misticismo. Le invito a usted sincero buscador, a que se una al camino de luz, para llegar algún día a fusionarse con la Consciencia Cósmica y a través de las leyes inmutables, ayudar a otros a lograr una existencia mas feliz, llena de paz y amor.

Con mis mejores deseos de paz profunda,
Sincera y fraternalmente:
Jorge Luis Manueles Casaña. R+C.

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